El panorama actual de la musicoterapia y la sonoterapia en el mundo, su campo de aplicación y resultados obtenidos, fueron algunos de los temas que abordó en la Universidad Autónoma de Chile, Sergio Polansky, reconocido profesor, músico y terapeuta con estudios musicales en Tokio.

Alumnos de distintas carreras se sumaron a esta actividad que los cautivó y entregó -entre otras-,  herramientas para mejorar su calidad de vida, sus procesos de relajación y sobre todo sus estudios.

El invitado les habló del uso terapéutico que hoy se le da a los sonidos de la naturaleza y también a las obras de grandes compositores clásicos como Mozart, Brahms y Bach, entre otros. Los llevó por un camino donde el silencio es el principio de todo y los orientó respecto de qué música, por ejemplo, es más o menos pertinente para realizar ciertas actividades, ya que a su juicio, ésta puede resultar muy provechosa –por ejemplo- a la hora de optimizar las jornadas de estudio o mejorar los niveles de concentración.

“La mayoría de las obras de Mozart son muy recomendables. Poniéndolas a un volumen suave, incluso te aclara  y ayuda a focalizar mejor la concentración. Lo bueno que tiene este compositor es que no te distrae, se puede utilizar también como música de fondo en la oficina, en el trabajo y para estudiar”, puntualizó.

Terminada la actividad, en la que también invitó a los presentes a realizar un ejercicio práctico de relajación, los jóvenes plantearon sus inquietudes e indagaron más sobre el uso de la música en los procesos curativos.

“La música levanta el ánimo y genera un cúmulo de emociones, ya sea tristeza, nostalgia o alegría, y además cura enfermedades”, dijo Polansky.

En este contexto, señaló que los sonidos y las melodías ayudan a las personas a controlar el estrés, la neurosis, los bloqueos emocionales y los estados depresivos. Y por otra parte, favorecen y estimulan la creatividad, la expresión, el movimiento y la relajación.

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