Una interesante charla brindó el arquitecto y Premio Nacional de Urbanismo 2014, Sergio Baeriswyl, quien fue invitado por la carrera de Arquitectura a nuestra universidad para generar un espacio de diálogo y reflexión respecto al desarrollo de las ciudades en Chile.

Durante su presentación, el actual director del departamento Planificación y Diseño Urbano de la Universidad del Bio Bio presentó diferentes cifras respecto a cómo nuestro país ha logrado reducir el déficit habitacional y cómo ha mejorado el estándar de sus construcciones, categoría en donde  sólo el 1% de las viviendas está en un nivel bajo de edificación.

Los indicadores demuestran que «existe una alta cobertura de servicios básicos, lo que alcanza un 80%, y un mayor acceso al transporte público, así como también un mejoramiento de infraestructuras productivas y regionales y en la calidad de vida urbana, donde el 63% de los consultados dice que es mejor que en el pasado».

Baeriswyl, quien a fines de octubre asumirá como presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CNDU) , destacó que la nueva política nacional en esta materia establece lineamientos de desarrollo para las ciudades vigente desde 2014, la que fue desarrollada durante el gobierno del Presidente Sebastián Piñera y puesta en marcha por Michelle Bachelet. «Pocos países tienen esa capacidad», sentenció.

La Agenda CNDU 2018-2022 establece 14 líneas de acción que relatan los problemas de las ciudades hoy como » la integración social, donde no solo tienen relación las políticas publicas, sino con hacer las ciudades de forma diferente; la densificación equilibrada y el cambio climático y sus riesgos».

Otro de los ejes es desarrollar » infraestructura integrada, ya que actualmente los ministerios trabajan como islas y deben tener interacción entre ellos. Todas las ciudades deberían tener un plan de inversiones a diez años, porque con una planificación anual es imposible planificar la ciudad». En este mismo ámbito el CNDU busca mejorar la movilidad, el cual es evaluado como de «mala calidad, pero eficiente».

La listas de aspectos que serán considerados en estos cuatro años de trabajo también abordan el «diseño de espacios publicos; el patrimonio, paisaje y agregación; medio ambiente; participación ciudadana; inmigración y el tipo de barrio que se debe pensar para un chile multicultural; ciudades con perspectivas de género; el crecimiento del segmento población de tercera edad; la descentralización; la naturaleza de las ciudades, dado que son hipercomplejas, diferentes, pero con un ADN en común en todo el país».

Al ser consultado sobre la realidad local, Baeriswyl dijo que «la historia, patrimonio y derechos que tienen los pueblos ancestrales cambian las reglas del juego y su ordenamiento territorial. Existe una singularidad local que se debe analizar y desarrollar».

 

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