Pedagogía en Educación Diferencial de U. Autónoma acompaña a Escuela Básica Rural Duao en su retorno a las clases presenciales

La Escuela Básica Rural Duao es uno de los tantos establecimientos educacionales que enfrentó el período de aprendizaje a distancia durante el confinamiento por la pandemia de Covid-19 con problemas de conectividad y acceso a redes. Después de más de un año y medio de clases remotas, los estudiantes de esta escuela de la comuna de Maule están regresando de forma paulatina a sus clases presenciales con los aforos permitidos por el Ministerio de Educación, proceso en el cual la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial de la Universidad Autónoma de Chile en Talca acompañó al establecimiento con el objetivo de crear una red de apoyo colaborativa entre ambas instituciones.

Ello porque la escuela cuenta con un proyecto educativo con un enfoque inclusivo y presenta casi el 50% de sus estudiantes con necesidades educativas especiales, razón por la cual el establecimiento de lazos con la carrera de la casa de estudios superiores que también presenta una orientación hacia la inclusividad es de gran relevancia para la comunidad educativa.

La directora de Pedagogía en Educación Diferencial de la Universidad Autónoma de Chile en Talca, Mg. Claudia Carrasco, detalló lo significativo que ha resultado la acción de acompañamiento a la escuela. “Vinimos a acompañar todo el proceso del retorno paulatino a clases presenciales de los estudiantes de la Escuela Básica Rural Duao. Esta escuela tiene 105 estudiantes desde el nivel prebásico hasta octavo básico y estamos estableciendo ya hace un par de meses una colaboración entre la Universidad Autónoma de Chile y el establecimiento para que podamos realizar todo el apoyo como institución a los niños y niñas de esta escuela y, de una u otra forma, colaborar con nuestro granito de arena para la inclusión educativa, de manera que la comunidad pueda ir poco a poco mejorando todos los procesos y apoyando también la diversidad en la educación”, subrayó.

Por su parte, la directora de la Escuela Básica Rural Duao, Viviana Barrantes, describió parte del modelo educativo que presenta la institución y declaró estar contenta de llevar a cabo esta alianza con la Universidad Autónoma de Chile. “Nuestro equipo se ha preocupado fehacientemente de todos los estudiantes con necesidades educativas especiales, ya sean transitorias o permanentes. Contamos con casi la mitad de los estudiantes que forman parte de este proyecto educativo institucional, entonces el trabajo que hemos realizado en conjunto, tanto el equipo de integración más el equipo directivo y docente, ha sido incansable. Estamos muy felices de tener este lazo con la universidad y agradecidos de todas las actividades que se están realizando y que tenemos planeadas también. Sabemos que es un tiempo difícil y distinto, pero estamos preparados y con los brazos abiertos para llevar a cabo todo lo que tenemos en agenda y esperamos que estas actividades tengan una repercusión positiva en toda nuestra comunidad educativa”, afirmó la directora.

 

TRABAJO

El trabajo con niños con necesidades educativas especiales demanda de un mayor tiempo en los docentes. Durante la pandemia, los estudiantes se vieron afectados bajo el contexto de virtualidad, por lo mismo regresar al establecimiento respetando las medidas sanitarias es un gran paso para la comunidad educativa.

Macarena Hernández, Coordinadora del Programa de Integración Escolar de la escuela se refirió a la experiencia durante los aprendizajes remotos y la vuelta al establecimiento que comenzó a realizarse en agosto. “El año pasado trabajamos principalmente con el envío de guías, pero nos dimos cuenta que no podíamos observar bien los avances que tenían los estudiantes, entonces ahí se trató de implementar la compra de tablets y de chips para las clases virtuales, pero fue bastante difícil de implementar por los problemas de señal y conectividad. A partir de agosto comenzaron los alumnos del PIE (Programa de Integración Escolar) a asistir de manera presencial y voluntaria. Sabemos que nuestros alumnos tienen dificultades de aprendizaje y de participación dentro del aula, entonces con mayor razón sus aprendizajes se veían afectados desde un contexto virtual.  Una vez que ya retomamos la presencialidad, de igual manera, son muchos los que prefieren no venir por miedo al contagio. Cada curso no supera los cinco alumnos, entonces se puede mantener bien la distancia física, también nosotros podemos estar más atentos al lavado de manos, al cambio de mascarilla y los protocolos sanitarios”, describió la docente.

Por su parte, Catalina Muñoz, estudiante de octavo básico, afirmó estar muy contenta con la vuelta a la escuela luego de más de un año sin asistir presencialmente. “En la casa me aburría, no era lo mismo. Ha sido divertido volver a la escuela, me concentro mucho más en clases, entrego mis trabajos antes, termino mis tareas acá y con lo del aforo y el uso de alcohol gel y mascarilla ya me acostumbré”, finalizó la estudiante.

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