Nuevo estudio midió percepción de la imagen corporal y su correlación con la actividad física durante el confinamiento

 

 

 

Las medidas para enfrentar la pandemia en Chile comenzaron el 18 de marzo 2020 y ya van más de cuatrocientos días desde que se iniciaron las restricciones al libre desplazamiento. La larga extensión está provocando consecuencias físicas y psicológicas en la población. Estudios asociaron mayor ansiedad, nerviosismo, tristeza y estrés al confinamiento, esto ¿afecta la cantidad de actividad física y la autopercepción sobre el cuerpo? Eso quisieron responder los investigadores Paula Lavalle-Mellado, Relmu Gedda-Muñoz y Roberto Lagos-Hernández de la Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco.

 La Imagen Corporal (IC) es una representación mental de la figura, la que está influenciada por factores ambientales, históricos y culturales, entre otros, que varían con el tiempo. «El confinamiento sin permitir actividades al aire libre, se relaciona con modificaciones en el estilo de vida saludable y aumento de tiempo de uso de aparatos tecnológicos» señala el estudio presentado en Murcia, España en el IV Congreso Internacional de intervención e investigación en salud.

Y agrega «la nueva vida cotidiana puede aumentar las preocupaciones sobre el peso y la forma del cuerpo, afectando negativamente la alimentación, ejercicio y patrones de sueño», el tema es cuánto y cómo. A través de una encuesta auto aplicada se conoció la opinión de 1.038 personas -426 hombres y 609 mujeres- de todo Chile sobre dos dimensiones: datos generales complementarios y la aplicación del Body Shape Questionnarie (BSQ), uno de los cuestionarios más utilizados a nivel internacional. Creado en 1987, éste consta de 34 ítems con 6 opciones de respuesta, que tiene como finalidad evaluar aspectos actitudinales de la imagen corporal.

Del total de participantes el 7,9% presentó una preocupación extrema por su IC, 13,6 % moderada, lo que equivale a dos de cada diez personas, condición que se ve acentuada por la situación de pandemia. Además, está correlacionado con la cantidad de tiempo confinados y la actividad física; quienes han estado aislados de manera más estricta presentan una mayor preocupación, pero mantienen bajos niveles de actividad física.

«También se puede establecer que los confinamientos extensos, han generado un impacto en la preocupación por la IC. Esta situación que se ha relacionado a un aumento de los comportamientos sedentarios, asociado a la incertidumbre propia de la pandemia, podrían provocar un mayor riesgo de morbilidades. Contribuyendo negativamente en aumentar hábitos poco favorables que desencadenan una preocupación exagerada por la imagen del propio cuerpo» señalan los investigadores.

 

Detalle de los resultados

El estudio obtuvo un alto nivel confiabilidad de la prueba (0,967) medida a través de Alfa de Cronbach que cuantifica el nivel de fiabilidad y la consistencia interna entre variables. «Se realizó prueba de normalidad Kolmogorov-Smirnov, de correlación de Spearman, prueba de diferencia de medias a través de U de Mann-Withney y Chi-cuadrado de Pearson para la asociación de las variables del estudio».

Hubo participación de todas las regiones del país, el mayor número de encuestados provienen de zonas urbanas con un total de 911 (87,8%), mientras que de zona rural respondieron 122 personas (11,8 %), y 5 (0,5%) de ellos omitieron la respuesta. Los 1.038 casos dieron su consentimiento para el estudio.

En cuanto al rango etario, las edades fluctuaron entre los 12 y 79 años, con una media de 32,01. La muestra se caracterizó de la siguiente manera: niños 4 (0,4 %), jóvenes 516 (49,7%), adultos 484 (46,6%), adultos mayores 28 (2,7%) y 6 que no manifestaron su edad (0,6%).

Sobre su peso corporal desde que se inició el confinamiento, 658 (63,4 %) personas señalan que han ganado peso, mientras que 375 indican que no (36,1%). De las 1.038 personas un 43,1% refiere que su nivel de aislamiento fue total, limitando sus salidas con el fin exclusivo de compra de alimentos. Por otra parte, el 27,3% debió seguir trabajando de manera normal. Se puede inferir que el 56,1% de la población realizó un confinamiento menor.

En cuanto al tiempo de confinamiento el 40,9% señaló haber estado entre 7 y 8 meses sin salidas desde su hogar. Se señala además que el 77,8% mantuvo más de cuatro meses de confinamiento. Del total de la población encuestada, el 70,7% de ellos desarrollaba actividad física antes del confinamiento, sin embargo, se observó una baja durante el período de encierro a solo un 64,7%.

 

 

 

 

Menú
Open chat
X