LOS DESAFÍOS DEL COOPERATIVISMO AGRARIO EN TIEMPOS DE CRISIS 

Asociar a los asociados, fomentar el desarrollo de nuevos polos de distribución y posicionar a las cooperativas como un modelo económico que continúa vigente fueron los temas centrales que se abordaron en el seminario internacional “Los desafíos del cooperativismo agrario en tiempos de crisis”, organizado por la Unión Nacional de Agricultura Familiar (UNAF) y Universidad Autónoma de Chile en Temuco, entidades que desde 2019 han trabajado de forma conjunta por el fortalecimiento de capacidades y desarrollo rural en el país.

La jornada reunió de forma virtual a representantes de diferentes organizaciones y socios de cooperativas desde España, Uruguay, Argentina y Chile quienes abordaron desde sus experiencias los desafíos que la pandemia les ha impuesto desde cada territorio, teniendo en consideración que a nivel mundial existen cerca de 3 millones de cooperativas, según cifras de Cooperativas de las Américas.

En este sentido, Juan Corvalán, presidente de UNAF, sostuvo que gran parte sobre cómo enfrentar esta crisis está centrado en lo que se pueda realizar de forma cooperativa. “En la medida que los seres humanos tengamos una actitud colaborativa vamos a poder hacer frente a los grandes desafíos que tiene la humanidad. Poder conocer la realidad del cooperativismo en diferentes países y sociabilizar las iniciativas nos dará luces sobre cómo seguir aportando un mejor bienestar de los socios, las familias y la sociedad toda”.

La región de La Araucanía es un claro ejemplo de la relevancia de esta acción. Al respecto, el Vicerrector de Sede de U. Autónoma, Emilio Guerra, señaló “hoy en la región existen aproximadamente 120 cooperativas en el sector silvoagropecuario, en su gran mayoría con una existencia inferior a cuatro años, principalmente en las comunas de Temuco, Nueva Imperial y Padre Las Casas y es nuestro debe como universidad articular a los actores para contribuir en el mejoramiento continuo de su gestión, sobre todo en tiempos de incertidumbre”.

CIFRAS MUNDIALES

El encargado de dar inicio a la jornada fue Nelson Stevenson, decano de la Facultad de Administración y Negocios de U. Autónoma, quien realizó un análisis del contexto mundial de la economía y cómo diferentes sectores se han vito afectados.

Esta presentación permitió a Graciela Fernández, presidenta de Cooperativas de las Américas, poder vincular la visión académica con las organizaciones a las cuales representa, pues casi el 12% de la población mundial está vinculada de alguna forma a una cooperativa de diferentes rubros, las que emplean en este mismo orden a más de 280 millones de persona en todo el mundo.

En lo que respecta al cooperativismo agrario, Fernández dijo “de las 300 cooperativas más importantes del mundo, 97 de ellas son agrarias y facturaron en 2017 cerca de 400 mil millones de dólares, generando más de 600 mil puestos de trabajo. Mientras que solo en las Américas existen 207 mil cooperativas de base en los 23 países integrados a la Alianza, con casi 50 millones de asociados y más de 6 millones de empleos en la región. Esto demuestra el inmenso movimiento global que representamos y a través de sus diferentes formas en regiones, sectoriales y local generan un fuerte entramado cooperativo de nivel internacional”.

Es por esto que los desafíos son constantes y han definido un plan 2020-2030 a desarrollar, muy en línea con lo planteado por la ONU y los 17 objetivos de Desarrollo Sostenible: la promoción de la identidad cooperativa; el crecimiento del movimiento cooperativo; la cooperación entre cooperativas; y contribución al desarrollo sostenible mundial son los cuatro ejes que trazarán los próximos años.

“Una vez más se ha visto la capacidad de respuesta y resiliencia de las cooperativas, que centradas en las personas y sus comunidades han desarrollado multiplicidad de acciones, resistencia y solidaridad con respecto a los desafíos de la alimentación. En esta coyuntura es vital el esfuerzo que se debe hacer por seguir organizando a los agricultores familiares que no se encuentran organizados y potenciar el apoyo recíproco entre las cooperativas del sector financiero y la agricultura. El cooperativismo es una herramienta eficaz y debemos seguir presionando por comprensión y apoyo desde las políticas públicas”.

MIRADAS DE LA CRISIS Y OPORTUNIDADES

Para Iñaki Nubla, secretario técnico de la Asociación de la Confederación de Cooperativas de Euskadi, entidad que agrupa a casi mil 300 cooperativas de diferentes sectores  con 65 mil trabajadores, en un territorio pequeño inminentemente industrial donde la agricultura tiene un peso pequeño que no llega al 1% del PIB, los desafíos son tres.

“Un factor a tener en cuenta es intentar que las cooperativas crezcan y consigan volumen de negocios, productos y socios, donde las fusiones puede ser una opción; la empresarización, nuestras cooperativas tienen que funcionar como el resto de las empresas, capitalizadas con personal cualificado en todas las áreas, gente preparada, donde agricultor propietario debe dejar que los técnicos y el personal cualificado sean el que lleve el día a día de la cooperativas y ello solo determinar hacían donde quieren ir ; e incorporar herramientas de gestión que nos ayudan a ser más competitivos”.

Daniel Kindebaluc, secretario de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria de Argentina, comparte la visión de su par del País Vasco, pero debido a la compleja situación económica y sanitaria de su país ellos plantearon al gobierno un plan para la inversión productiva “con la finalidad de generar un circulo virtuoso, porque vemos que tenemos mucha posibilidad desde el interior del país. Tenemos 820 cooperativas agropecuarias y más de 20 mil asociados con disposición a trabajar en equipo”.

Mientras que Pablo Perdomo, presidente Cooperativas Federadas Agrarias de Uruguay, explicó que “debido a la pandemia no hemos parado, implantamos protocolos y las medidas dispuestas nos han permitido seguir trabajando y ahí existe confianza de toda la sociedad, de permitir que el motor de la economía no parara.  Nosotros por más de 15 años hemos estado presentando propuestas programáticas para incentivar nuestro continuo desarrollo y ahora ocurrió lo mismo con la reciente elección”.

En tanto, Jordi Vives, director de la Federación de las Cooperativas Agrarias de Cataluña, fue muy claro al señalar que “no hay cooperativa sin un proyecto empresarial viable, desde el punto de vista económico social; con un modelo de negocios y eficiencia de la gestión; con estructura societaria y gobernanza, con liderazgo colectivos de un consejo rector que permitan transformar y comercializar aún más la producción. Nosotros tenemos cerca de 200 cooperativas agrarias que por lo general son multisectoriales y apuntan a desarrollar otras aristas desde su producto como el turismo o la venta directa al consumidor”.

 

 

 

 

 

 

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