El futuro de las pensiones de los chilenos es una incertidumbre y su presente continúa sin ser de gusto y satisfacción de las mayorías. Los bajos e insuficientes montos de pensión, resultado de los menguados fondos ahorrados (producto de bajos salarios cotizados y amplias lagunas previsionales), en algunos casos son complementados con apoyos del Estado. No obstante, trabajadores cotizantes y pensionados aprecian con preocupación el panorama.

A lo largo de varios períodos gubernamentales se ha planteado una necesaria reforma del Sistema de Pensiones y en la actualidad el Ejecutivo ha presentado un proyecto que se discute con suma urgencia en el Parlamento Chileno. No obstante, la propuesta continúa sin ser parte de un consenso.

Al respecto, el investigador de Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible de la Universidad Autónoma de Chile, Dr. Guillermo Riquelme, subrayó que el verdadero problema de los montos de pensiones es de tipo financiero, sumado a un componente cultural.

La propuesta del gobierno plantea aumentar a 16% las cotizaciones, es decir, sumar al 10% cotizado por el trabajado, un 6% aportado por el empleador. Sin embargo, el Gobierno propone destinar un 3% a los fondos que actualmente manejan las AFP (a Capitalización Individual) y el otro 3% a un ente público que inicialmente se concibió como un Consejo de Seguridad Social.

La propuesta es rechazada por la oposición, que plantea que el 6% aportado por el empleador vaya a un ahorro colectivo, planteamiento que tampoco apoya la ciudadanía, la cual espera que este porcentaje vaya su Cuenta Individual.

“Hay una base cultural, social y dentro del mercado laboral chileno, por la cual las personas asumen que su trabajo debe por mérito también tener como consecuencia que los ahorros que ellos generan sean de ellos… Pero también hay el deseo de un sistema más solidario y colectivo, por lo que se asume o entiende que esos fondos provengan del Estado”, comentó el académico de la sede Talca.

En esta triangulación de ciudadanía, Gobierno y oposición, no hay convergencias. Si a esto se suma que los tres retiros de los Fondos de Pensiones ascienden a US$50 mil millones de un total de US$200 mil millones acumulados por las AFP, lo cual es una “suerte de fuga” que afecta el sistema, se mantienen un complejo estado de incertidumbre.

 

AUMENTAR EL MONTO DEL EMPLEADOR

Riquelme explicó que en un sistema de pensiones como el de España, el empleador aporta en torno al 26% del salario del trabajador, pero este porcentaje igualmente es trasladado a costo de salario y, por tanto, al precio final del producto o servicio que luego es adquirido por el trabajador.

El traspaso de este porcentaje a salario afectaría también la expectativa de aumento de las remuneraciones, ya que además esta cotización se aportaría con base en la misma.

El investigador sostuvo que el 6% propuesto como parte de la Reforma Previsional tampoco será suficiente, ya que aún cuando el incremento porcentual sea más alto, se aplicaría sobre una base salarial baja.

Los porcentajes de cotización en Chile son de los más bajos en el mundo. Es de destacar que el promedio mundial es del 20%, mientras los países más desarrollados aportan por encima del 30%.

 

PROBLEMA DE BASE

El académico señaló que el problema de base es netamente matemático-financiero, ya que los bajos salarios cotizantes impiden formar mayores ahorros. Escasos ahorro representan pequeñas rentabilidades de los montos, que no alcanzan a conformar una pensión, “que por toda lógica debería al menos ser el equivalente a un salario mínimo”.

“Dentro de una mirada netamente económica, la solución técnica para poder tener mejores pensiones en el tiempo, es mejorar nuestra estructura y matriz productiva y la relación que hay entre la inversión en capital, tecnología y mano de obra, para tener allí un nivel de trabajo mejor pagado”, explicó Riquelme, quien se refirió a escenarios como el de la Región del Maule, que se ubica como la penúltima región del Chile, en cuanto a la pensión promedio pagada este 2021, con una brecha de un 42% desfavorable respecto a la región Metropolitana, que presenta, en promedio, una pensión de 8,54 UF, equivalente a $251.880.

“Si tienes una región como el Maule, donde se realiza mayoritariamente trabajo con poca mano de obra calificada y con un nivel de inversión en tecnología e infraestructura bajo, entonces el mayor problema es la matriz productiva y relación insumo-producto… Eso cuesta mucho poder mejorarlo, porque hay que invertir un alto capital y tiempo para tener una capacidad y estructura mayor”, analizó.

 

¿EL MEDIANO PLAZO?

Mejorar la matriz productiva del país y con esta los salarios de base para la cotización, es una meta a largo plazo. Sobre las medidas a mediano plazo para constituir mejores pensiones, Riquelme sugirió la conformación de un “royalty” asociado a la extracción de recursos naturales como el cobre, el cual contribuya al Fondo de Pensiones.

El investigador apuntó que para el 2021, sólo CODELCO generaría un excedente de más de US$ 8 mil millones.

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