Un estudio liderado por la Dra. Rossana Gómez, investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Chile, permitió construir herramientas para estimar en forma fácil y a bajo costo la densidad ósea de escolares de la Región del Maule.

A través de un proyecto Fondecyt, la investigación se centró en dar respuesta a la mayor prevalencia de la osteoporosis, ya no solamente en el grupo etario del adulto mayor, sino también en niños y adolescentes.

De esta manera, por dos años se estudió la salud ósea de niños y adolescentes de la comuna de Talca, logrando evaluar a más de tres mil escolares mediante el método de la Densitometría Dual de Rayos X (DXA), un método no invasivo que consiste en un examen de imagen bidimensional del cuerpo indicado para evaluar la masa ósea de niños, adultos y ancianos.

“Hasta hace algunos años, la densitometría era solicitada solamente para mujeres en el periodo de la postmenopausia y para hombres por encima de los 65 años que presentaban algunos factores de riesgo. Hoy en día, debido a la presencia de problemas de osteoporosis en edades tempranas, es indicada la evaluación ya en la etapa infantil, debido a que, si se logra realizar un diagnóstico precoz, podría prevenirse enfermedades óseas como la ostopenia (disminución leve de la masa ósea), la osteoporosis (disminución grave de masa) y la posible presencia de fracturas a edades tempranas”, explicó la Dra. Rossana Gómez.

A través de este proyecto, se adquirió un moderno equipamiento para realizar estos estudios, realizando la evaluación a tres mil escolares. El resultado de ello fue la construcción de normativas para la valoración de la densidad mineral en niños y adolescentes, dando respuesta de esta forma a una de las grandes limitantes para el diagnóstico precoz de enfermedades óseas: el elevado costo del examen.

“Con la creación de estas normativas, pediatras, profesores de educación física o padres de familia, sin necesidad de tener el equipo, con información simple como peso, estatura, longitud del antebrazo y diámetro de la rodilla, y utilizando una fórmula matemática se puede saber cómo se encuentra el estado de densidad ósea del niño, adolescente o adulto mayor. Ese es el aporte que está entregando la Universidad Autónoma a la comunidad porque a través de esta información se conocerá la realidad en cuanto a la salud ósea de nuestra población”, dijo la Dra. Gómez.

La importancia de esta información es que puede ser utilizada por pediatras, nutricionistas y tiene un uso muy importante en el ámbito de la actividad física, de manera de generar programas específicos que ayuden a mejorar la salud ósea.

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