En el actual debate sobre el papel debe jugar la actividad física en el actual currículo escolar, la carrera de Pedagogía en Educación Física de la Universidad Autónoma de Chile en Talca abordó la temática con un coloquio en el que participó el experto español de la Universidad de Castilla-La Mancha, Dr. Onofre Contreras.

Con los altos índices de obesidad, sobrepeso y sedentarismo en la población escolar, y los problemas que ello conlleva no sólo para la salud sino para todo el sistema sanitario, la cuestión de la actividad física en los colegios parece relevante. Pero no sólo como un elemento que mejora la condición del cuerpo, sino como un factor clave también en los procesos de aprendizaje escolar.

Ese fue el planteamiento que se desarrolló en este coloquio, donde el catedrático español destacó la importancia de la función de la educación física en aspectos relacionados con la cognición. “Se da la grandísima paradoja que mientras esto está sucediendo, la tendencia de los gobiernos es justamente la contraria, es quitar horas de educación física en el currículo escolar. Queremos poner de manifiesto esto, pero sobre todo también queremos que los profesores hagan autocrítica, en el sentido que tienen de que hacer una educación física activa, participativa para que justamente se logren los efectos que queremos establecer”, dijo Contreras.

El experto precisó que los avances de la neurociencia están indicando continuamente que la práctica de la actividad física genera determinadas sustancias en el cerebro que mejoran la memoria en determinados aspectos comprensivos.

“Se han llevado a cabo investigaciones que demuestran que más horas de asignaturas académicas no producen mejoras, y menos horas de actividad física empeoran la cognición, es decir, que nos están dando nuevos datos de cara a cómo construir el horario escolar también desde el punto de vista de la no rigidez, que un horario escolar debería ser, tal vez, con cuñas de 10 a 15 minutos de actividad física antes de determinadas tareas académicas. No podemos seguir en la escuela del siglo XX, sino que hay que hacer una escuela con arreglo a las necesidades de los niños, en donde la actividad física se muestra con toda su importancia, no sólo en sí misma, sino de cara a otros aprendizajes”, subrayó.

En este contexto, el Dr. Contreras sostuvo que la labor del profesor es clave, y que, por lo mismo, la preparación es sumamente importante para poder diagnosticar y prescribir ejercicio físico de manera razonable. “No se trata de decir hagan más ejercicio, sino qué tipo de ejercicio hacemos, cómo lo hacemos, con qué duración, con qué intensidad, qué tiempos de recuperación, es decir, hacer un planteamiento científico que efectivamente nos lleve a los objetivos por los cuales estamos en el currículo escolar, que en este caso son más importantes que nunca: la salud y la cognición”, indicó.

Al respecto, el Vicedecano de la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma, Magíster Alejandro Almonacid, dijo que se generó este espacio de encuentro en torno a las tendencias investigativas en actividad física y salud, pensando que este es hoy un foco central.

“Hay una relación directa, y todos los estudios lo han demostrado, entre el desarrollo cognitivo y el desarrollo de la actividad física por parte de los seres humanos, fundamentalmente de los niños y niñas. ¿Por qué? Porque cada vez que un niño trepa, corre, salta, juega, nada, está realizando un movimiento muy complejo, que no tiene que ver sólo con el cuerpo, sino más bien con su proceso de sinapsis a nivel nervioso, y eso impacto en los procesos cognitivos”, planteó el directivo universitario.

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