Con una superficie mayor a la de Europa y Oceanía juntas y más de mil 300 millones de habitantes, China es una de las civilizaciones más antiguas del planeta. Su influencia en las artes, la industria y la tecnología, hace que todas miradas estén puestas en ella.

Conocer su historia, cultura e idioma es estar en sintonía con el presente y el futuro, sobre todo cuando se trata de favorecer una formación académica integral y una visión global del ejercicio de la profesión.

Durante poco más de un mes, estudiantes de la Universidad Autónoma de Chile asistieron a un taller de chino mandarín, realizado en conjunto con el Instituto Confucio.

A comienzos de este semestre, Nemi Bonilla llegó a Santiago como alumna de intercambio desde la Universidad Autónoma de Puebla (México). Para complementar sus estudios de Administración Pública, no dudó en incorporarse a ese curso.

“Fue una muy buena oportunidad para conocer más de ese país. Aprendimos cosas prácticas, como saludar, los números y cómo comprar artículos de primera necesidad, por ejemplo”.

Esta y otras iniciativas que lleva adelante la Dirección de Relaciones Internacionales de esa casa de estudios, contribuyen a la internacionalización del aula, abriendo sus puertas a docentes y alumnos de instituciones extranjeras interesados en ser parte de un proyecto académico innovador, inclusivo y con un sello internacional.

El Instituto Confucio es un organismo educacional internacional que imparte la enseñanza del idioma chino mandarín y difunde la milenaria cultura china. Actualmente existen 516 institutos en 142 países, manteniendo su sede central en Beijing.

 

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