“De todas las cosas que he aprendido en mi carrera y ahora como voluntario, una de las más importantes es dar a los pacientes un trato digno y humano, independiente de su cultura o su idioma”. Así resume Alan Polanco su experiencia como voluntario de Odontólogos sin Fronteras (OSF).

Estudiante de quinto año en la Universidad Autónoma de Chile, desde fines de septiembre colabora con un programa de salud bucal gratuita a inmigrantes de origen haitiano residentes en Melipilla.

Fue a través del Centro de Estudiantes y de la dirección de su carrera que llegó a OSF, motivado por ejercer su vocación de servicio en paralelo a su formación profesional.

“Siempre quise ser parte de algo aparte de la universidad, porque siento que no todo en la vida es estudiar. Postulé porque me pareció una iniciativa muy interesante en la que sabía que podía aprender muchas cosas que me servirán cuando sea cirujano dentista”.

Para Alan, “ser parte de esta organización es un orgullo, más aún al ser el primer estudiante de la Universidad Autónoma de Chile en incorporarse. Así que estoy muy agradecido por la tremenda oportunidad que se me está dando”.

La directora de carrera, Dra. Priscilla Ledezma, explica que Odontólogos sin Fronteras orienta su búsqueda de voluntarios hacia profesionales ya titulados. Pero fue gracias a los estrechos vínculos entre ambas, que se abrió un cupo para un estudiante.

“Nos interesa que el desempeño de nuestros alumnos sea altamente competente y al mismo tiempo cercano con sus pacientes; que estén preparados para trabajar en equipo en contextos menos cómodos que una consulta particular o una clínica”.

En ese sentido, subraya que “confío plenamente en sus capacidades disciplinares y profesionales”.

Una vez que termine el programa, Alan espera volver a postular. Porque “todo lo que he aprendido durante esta experiencia con OSF me confirma que más que ser buen profesional, lo que de verdad importa es ser una buena persona”.

Menú
Open chat
X