Desde hace casi un mes Chile vive una muy compleja situación social y política, a la que desde luego, la Universidad no es ajena. Se trata de una crisis que se expresa en el marco de nuestra democracia, en movilizaciones legítimas en demanda de lograr mayor equidad, igualdad de oportunidades y mejor acceso a servicios básicos, especialmente para la población que vive con mayores carencias, todos objetivos que la Universidad Autónoma de Chile comparte.

La sociedad en su conjunto debe reflexionar en torno a que, reconociendo los avances sociales, políticos y económicos de los últimos años, muchos compatriotas viven aún con necesidades que es urgente atender y que se apartan de un país que busca el desarrollo armónico de todos sus habitantes.

Somos una Universidad privada con vocación pública, que se ha definido como una institución de educación superior cuya misión prioritaria es ofrecer un entorno académico que posibilite la formación de profesionales competentes y socialmente responsables. También es parte de esa misión, contribuir al progreso del país en el marco de una sociedad libre y alcanzar así mayores grados de equidad. Estos son objetivos fundantes que inspiraron a quienes crearon la institución y que en los últimos años nos motivaron a adherir a la política pública de gratuidad.

La Universidad, con la misma claridad que comprende las demandas que han expresado muchos chilenos a lo largo del país y valora el respeto a la dignidad, los derechos humanos y la seguridad, rechaza en forma categórica la violencia, venga de donde venga, ya que esta no es el camino para lograr un país más justo y por el contrario, las acciones violentas empañan la legitimidad de las movilizaciones que se han desarrollado, generan temor en la población y afectan principalmente a los compatriotas más necesitados.

En estos días en que indudablemente la Universidad ha visto afectado el normal desarrollo de sus actividades académicas, ha procurado asegurar el cumplimiento del mandato ético y legal que le corresponde como institución de educación superior y el deber con sus estudiantes. Son tiempos en que debemos fortalecer el compromiso de la comunidad universitaria, con la pluralidad, la tolerancia, la libre expresión y el respeto, entendiendo que en el espacio universitario convivimos personas de pensamientos diversos.

Nuestra Misión, Visión y Propósitos Institucionales son los elementos que inspiran nuestro quehacer y señalan el camino para toda la comunidad que conforma la Universidad Autónoma de Chile. En los momentos que vivimos, todos los que somos parte de ella, debemos aportar propuestas en la búsqueda de paz y de mejores soluciones para Chile.

 

José Antonio Galilea V.
Rector
Universidad Autónoma de Chile

 

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