La ansiedad en la población asoma como una de las principales consecuencias de la pandemia por COVID-19, que ha tenido en el confinamiento la principal medida de control para evitar una mayor propagación del virus.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Chile más de 1 millón 100 mil personas mayores de 15 años padecen de trastornos de ansiedad, lo que representa un 6,5% de la población. De la misma manera, un tercio de los chilenos se encuentra afectado por alguna patología mental, entre las que destacan el estrés, la angustia y la depresión.

Ante estas alarmantes cifras,  el docente de la carrera de Psicología de la Universidad Autónoma de Chile en Talca, Mg. Pablo Reyes, se refirió a estos trastornos, provocados en su mayoría por miedos y preocupaciones persistentes.

“Entre los factores que provocan ansiedad esta principalmente la incertidumbre de no saber cómo va a evolucionar la pandemia. Hemos visto que han ido apareciendo variantes de cepas como, por ejemplo, la británica, la brasileña, y eso, por supuesto, que supone incertidumbre. Además, también genera ansiedad el miedo al contagio, el temor al contagio tanto propio, como el temor al contagio de quienes son parte de nuestra familia o nuestro vínculo más directo. También genera ansiedad el no tener a ciencia cierta estabilidad laboral. Hemos visto que muchas empresas han debido suspender contratos porque el mercado también se ha visto golpeado por esta pandemia. La exclusión social es otro factor que provoca ansiedad y ocurre principalmente en zonas rurales. Por ejemplo, una familia se contagia de COVID y el resto de la comunidad rural que conoce esta situación excluye a esa familia, factor que provoca mucha ansiedad. Había rutinas que antes podíamos realizar con mucha fluidez, como almorzar con los abuelos o con familiares más lejanos, y hoy es algo que no podemos desarrollar. También genera ansiedad la percepción de frustración por no poder realizar las actividades que eran parte de nuestra vida y muchas veces se presenta esta percepción de soledad. Otro factor que provoca ansiedad es el revivir experiencias traumáticas de nuestra propia historia, que pueden haber sido complejas”, afirmó el docente.

El académico señala que enfrentar estos agentes negativos será nuestra tarea durante la pandemia. Por lo mismo, es necesario tratar de mantener contacto con familiares, dedicarles tiempo a nuestros pasatiempos y evitar la sobreinformación. “Primero, debemos buscar información en fuentes oficiales. Hemos visto muchas veces que, en las redes sociales , hay información que no tiene fiabilidad y que muchas veces tiende a generar pánico en la gente.  También es importante proponerse tareas y definir rutinas de funcionamiento diario. Si estamos trabajando en nuestra casa, no es recomendable que estemos en pijama durante la jornada, sino que debemos efectuar acciones que nos permitan separar de forma lo más clara posible la vida personal de la vida laboral. Además, es necesario mantenerse activo mentalmente. Podemos realizar actividades que sean de nuestro agrado, como, por ejemplo, la lectura, manualidades o resolver algún pendiente que tenía en su casa. Yo creo que todos nosotros hemos ido mirando ciertas cosas pendientes que no habíamos hecho y las hemos podido resolver en este período de mayor permanencia en casa y, por supuesto, que esos elementos también son favorecedores”, finalizó Reyes.

Las recomendaciones son evitar la sobreinformación y acudir a las fuentes oficiales, además de dedicarle tiempo a nuestro entorno familiar y pasatiempos e intereses. Si se padece un caso de ansiedad grave, es importante solicitar ayuda profesional para poder sobrellevar este trastorno y afrontar la realidad de mejor forma.

Menú
Open chat
X