13 junio, 2017

En apenas 60 segundos, se publican casi medio millón de mensajes en Twitter y más de tres millones en Facebook. Es el reflejo de una verdadera revolución digital, que está cambiando el paradigma de lo analógico.

En política la tendencia es la misma: quien no está conectado, simplemente no existe. Según el asesor de comunicación y consultor español Antoni Gutiérrez-Rubí, la tecnología es el ecosistema natural para trabajar, estudiar, influir y dejarse influir, sobre todo para los millenials.

Durante una conferencia en la Universidad Autónoma de Chile en Santiago, anticipó que “si la política quiere contar con el compromiso y activismo de esa generación de entre 20 y 35 años, debe estar en los entornos en que ellos están: celulares, tablets, redes sociales”.

Ellos quieren ser activos y decisivos; no callados ni complacientes, y por eso fiscalizan y monitorean a sus representantes o quienes aspiran serlo. No en la calle, sino en internet.

“Las élites, los partidos, los parlamentarios y hasta los Presidentes, deben entender que ser vigilados con el uso de herramientas tecnológicas, es la esencia de la democracia”.

Para Gutiérrez-Rubí, los millenials se comunican en un contexto en que la transparencia y la honestidad son activos fundamentales, y donde más que proyectos radicales en lo ideológico, los motivan candidatos comprometidos y auténticos.

Asesor de comunicación y consultor político, Gutiérrez-Rubí es fundador y director de ideograma, agencia de comunicación con sede en Barcelona y más de 30 años de experiencia en España y América Latina. Posee una amplia y reconocida trayectoria en el estudio de la transformación de los modelos de comunicación, el liderazgo y las relaciones en la Sociedad Red.