9 agosto, 2018

Mayoría de argentinos por sobre venezolanos, haitianos, colombianos y de otras nacionalidades, es uno de los principales datos que arrojó la caracterización migratoria a la zona realizada por el Centro de Estudios y Gestión Social (CEGES)  de la Universidad Autónoma de Chile.. “Hoy en día tenemos la imprecisión que el actual proceso migratorio, con el arribo principalmente de ciudadanos de países latinoamericanos, es mayor de lo que su magnitud en términos estrictamente numéricos nos indica”, señala el investigador del centro, el sociólogo Felipe Tello.

Caracterización del proceso migratorio a la zona realizada por el Centro de Estudios y Gestión Social (CEGES) de la Universidad Autónoma de Chile arroja interesantes datos del fenómeno y pone acento en la percepción equivocada que existe sobre el arribo de ciudadanos de países latinoamericanos, principalmente. “Tenemos la imprecisión que el actual proceso migratorio es mayor de lo que su magnitud en términos estrictamente numéricos nos indica”, señala el investigador del centro, el sociólogo Felipe Tello.

Según el Censo de Población del año 2017, existen en Chile 746.465 personas nacidas fuera del territorio nacional, lo que equivale a un 4,35% de la población total del país.

De ese número, 10.780 personas están en la Región del Maule, representando el 1,1% del total de los habitantes de la región y el 1,4 % del total de la población extranjera en Chile.

Con estos datos, más los obtenidos de informes provinciales en Talca y Linares realizados por el Centro de Estudios y Gestión Social del Maule (CEGES) de la Universidad Autónoma de Chile, esta unidad académica logró caracterizar un fenómeno que la población percibe como creciente y, por lo mismo, preocupante.

La primera conclusión que se obtiene del trabajo realizado por el centro es la desigual distribución de los migrantes extranjeros en las distintas provincias del Maule y los datos entregados por el Censo de Población corroboran esta información. Así, la provincia de Talca reúne casi el 50% de la población inmigrante y en el extremo opuesto se encuentra la provincia de Cauquenes con solo el 2% de la población extranjera en la región.

Una segunda conclusión es que el mayor aumento de la población inmigrante en el Maule se produce, al igual que en el resto del país, entre los años 2010 y 2017, período en que el número de extranjeros se incrementó casi 5 veces con relación al periodo inmediatamente anterior (2000-2009), llegando a representar un 67,4% de los extranjeros presentes en el territorio maulino. La evolución del arribo de inmigrantes en las distintas provincias del Maule es homogénea, observándose un aumento de entre 3 (Cauquenes) y 5 (Curicó, Talca) veces el número de habitantes extranjeros en la región durante el periodo antes señalado.

La tercera conclusión es que el principal país de procedencia es Argentina, seguido muy de cerca de Venezuela y Haití, en cuarta posición se encuentra Colombia y en quinta los países europeos en su conjunto, zonas que representan al 66,5% de los extranjeros presentes en la región.

Percepción real y desafíos

Para el sociólogo Felipe Tello, académico e investigador del CEGES, estos antecedentes permiten comprender la percepción que tiene la población nacional sobre el arribo masivo de extranjeros a Chile y al Maule. “Si bien la migración extranjera en Chile no es nueva, porque este es un fenómeno que es parte de nuestra historia como nación, hoy tenemos la imprecisión que el actual proceso migratorio, en el cual arriban principalmente ciudadanos de países latinoamericanos, es mayor de lo que su magnitud en términos estrictamente numéricos nos indica”, sostiene Tello.

El investigador argumenta que, si nos comparamos con Estados Unidos, Alemania, Francia y España, países receptores de migrantes que poseen entre un 10 a un 15% de población extranjera, o con Canadá, que se reconoce como multicultural con algo más del 20%, Chile está lejos de eso con un 4,3% y el Maule con mucho menos porcentaje. “Sin embargo, es el corto periodo en el cual han llegado los migrantes, sumado al arribo de comunidades que nos son “extrañas”, en el sentido que nos son desconocidas, es lo que más nos llama la atención y nos inquieta. Así, por ejemplo, la llegada de personas provenientes de Haití nos enfrenta con un otro que tiene un color de piel distinto, que habla una lengua que no comprendemos y que posee costumbres que desconocemos, lo que nos llama la atención, nos inquieta y hasta cierto punto nos incomoda, pues enfrentarse a una realidad “nueva” siempre de alguna manera nos disgusta porque nos saca de nuestra zona de confort y nos obliga a aprehender nuevos códigos para relacionarnos, y no todos están tan dispuestos a ello”, precisa Tello.

Aun así, el que la migración no sea tan masiva como pensamos, señala el sociólogo, no quiere decir que no sea un fenómeno importante. “Al contrario, la migración es un desafío tanto para el Estado chileno como para la sociedad en su conjunto. Lo anterior, debido a la necesidad de integrar a estos nuevos habitantes y a la obligación de educarnos como chilenos sobre la riqueza que significa un país más diverso”, subrayó.

Talca y paso Pehuenche

Respecto a la concentración de inmigrantes en la provincia de Talca, con casi el 50% del total regional, Tello sostiene que la “explicación con certeza es el dinamismo económico que presenta la provincia de Talca, especialmente su capital, la que proyecta mayores posibilidades de encontrar trabajo para una población que emigra de sus países de origen precisamente en busca de mejores expectativas económicas y de calidad de vida”, señala.

Y en relación con el mayor número de argentinos en tierra maulina, el investigador del CEGES de la Universidad Autónoma de Chile, asegura que una posible explicación se encuentra en el Paso Pehuenche, aunque plantea una duda. “Habría que preguntarse si no sería más pertinente catalogar a los ciudadanos argentinos como “turistas” -personas que se encuentran en una estancia de corta duración en Chile y que visitan la región con fines recreativos y comerciales- más que como inmigrantes, entendiendo por esto a personas que buscan establecerse por un largo período en el país, que es, por ejemplo, lo que sucede con venezolanos y haitianos, ambas comunidades que han sufrido una diáspora importante en los últimos años. Los datos otorgados por el Censo de Población permiten observar que existe un incremento constante de ciudadanos venezolanos en el Maule a partir del año 2010 con una fuerte alza los años 2014 y 2016, mientras que en el caso de los haitianos comenzaron a llegar de manera constante a partir del año 2010 y en 2016 se observa un fuerte incremento en la región”, explica.

Variables sociodemográfica

El CEGES analizó también algunas variables sociodemográficas de los extranjeros presentes en el Maule, como sexo, edad y nivel educacional. Respecto a la primera, el 46,4% de los extranjeros son mujeres y el 53,6% hombres, diferenciándose de la tendencia nacional donde del total de extranjeros en Chile el 49,6% son hombres y el 50,4% mujeres.

Con relación a la edad, el gráfico 4 muestra que la mayor parte de la población de extranjeros tiene entre 30 y 39 años, seguida de aquellos entre 20 y 29, y luego de quienes poseen entre 40 y 49 años, todas personas en edad de trabajar.

En cuanto al nivel educacional, la mayor parte son profesionales (27,4%), un grupo importante con educación secundaria científico-humanista (23,9%), y en tercer lugar están aquellos con educación básica (18,8%), evidenciándose en proporción un mayor nivel educacional que los habitantes nacionales de la región. “En síntesis, más allá de los mitos en torno al flujo migratorio en la Región del Maule, la población de migrantes extranjeros presentes en el territorio se concentra en gran medida en la provincia de Talca, proviene principalmente de Argentina, Venezuela y Haití, y son comunidades que están compuestas en su conjunto por un número levemente mayor de hombres que de mujeres, en edad de trabajar y que presentan una alta formación, superior a la de los habitantes nacionales de la región”, concluye Tello.