5 julio, 2018

No existe consenso sobre cómo abordar algunas psicopatologías porque no todas son crónicas ni regresivas. Por eso es importante que los futuros profesionales del área aprendan conceptos y también adquieran una visión crítica y reflexiva.

Así lo explicó la docente de la Universidad Autónoma de Chile en Santiago, Pía Ramsy, durante una feria educativa de estudiantes de Terapia Ocupacional para sensibilizar a la comunidad universitaria respecto de esas patologías y, al mismo tiempo, llevar a la práctica los aprendizajes de la asignatura Psicopatología Infanto-juvenil.

“La salud mental es un campo de creciente desarrollo para la terapia ocupacional”, precisó. “De ahí la importancia de que sean capaces de problematizar esta área y asuman una perspectiva abierta acerca de las patologías más prevalentes y de distinta complejidad”.

La esquizofrenia en la niñez y adolescencia, la sexualidad y la discapacidad mental, el suicidio infanto-juvenil, menores infractores de ley y trastornos asociados a la violación de derechos, fueron algunos de los temas abordados en la feria.

Camila Cofré, alumna de tercer año, dijo que en el diálogo con profesores, funcionarios y alumnos de otras carreras, pudieron aplicar los contenidos que han estudiado durante todo el semestre.

“Cuando nos titulemos, podríamos trabajar con este perfil de usuarios. Nuestro objetivo como terapeutas ocupacionales será que la persona recupere la funcionalidad que tenía antes de sufrir alguno de estos trastornos; o promover su autonomía si nacieron con esa patología”.

A su juicio, se trata de un ámbito en que la disciplina también tiene mucho que aportar. Por lo mismo, coincide en la importancia de adquirir un respaldo teórico durante el pregrado para ser capaces de evaluar la condición neurológica y cognitiva de la persona y, a partir de ello, diseñar una estrategia de intervención.