3 junio, 2016

En un mundo donde se hace cada vez más imperioso incorporar criterios equitativos y sustentables a la actividad económica y comercial, el concepto de “comercio justo” ha comenzado a irrumpir como una forma de lograr un equilibrio frente a signos evidentes de inequidad en la redistribución de la riqueza.

Un caso de este tipo se presenta en la uva para vino. Entidades certificadoras internacionales han cifrado en 28 centavos de euro –algo así como 200 pesos- lo mínimo a pagar por un kilo de uva sana y de buena calidad, sin embargo, los productores están obteniendo hoy poco más de 100 pesos, asumiendo la pérdida y, por consiguiente, empobreciéndose.

Este tipo de prácticas son las que el comercio justo pretende frenar, incorporando la variable ética a la construcción de los negocios.

En este contexto, la Universidad Autónoma de Chile en Talca se transformó en la primera entidad de educación superior que establece un acuerdo formal con la Coordinadora Nacional de Comercio Justo, entidad que en el país agrupa a 14 organizaciones gremiales de pequeños productores que han abrazado esta filosofía para poder subsistir.

“Creo que los acontecimientos que están sucediendo en el país en este momento dañan nuestra concepción republicana. Creo que si algo tenemos que hacer en Chile, todos, es mantener nuestro sistema. Estamos quebrantando muchas normas éticas por lo cual este tema aparece como una interesante oportunidad para que el comercio se realice con justicia. Un país como el nuestro, de libre comercio, tiene que trabajar en esta área que es poco conocida”, explicó el Vicerrector de la Universidad Autónoma de Chile en Talca, Dr. Juan Tosso.

Agregó que “el comercio justo no es otra cosa que conocer los costos de los productos, pero también incorporarle un elemento ético a la venta de este producto. Estamos orgullosos de ser la primera universidad en el país que firma un convenio de cooperación, como consecuencia creemos que podemos ser un aporte a nuestra economía de libre mercado, trabajando para que ella sea más equitativa, más justa en la repartición de las riquezas, de manera de nosotros también poder aportar en muchas áreas a esta asociación gremial”, subrayó.

El acuerdo firmado entre ambas partes establece el desarrollo de materias tales como investigaciones, capacitaciones, talleres, eventos, extensión social y comunicación, acerca del impacto en el ámbito local de las actividades con este sello.

“Chile es todavía un país que no le ha asignado tanta importancia a este tema, pero el desarrollo de la economía mundial está expresando cada vez con más fuerza signos evidentes de inequidad en la redistribución de la riqueza que las economías de cada país generan. El comercio justo como contraparte a ello establece mecanismos diferentes de generar la riqueza construyendo formas de comercio diferentes, es decir, no basta con que haya oferta y demanda y que el mercado fije los precios, sino además se establecen valores éticos que apoyan una forma de distribuir la riqueza de manera más equitativa”, explicó Raúl Navarrete, Presidente de la Coordinadora Nacional de Comercio Justo.

Por ello, el ejecutivo le asignó gran importancia a este acuerdo con la universidad, porque en su concepto es aquí donde se deben formar los líderes con conciencia.

Asimismo, el convenio incentiva la realización de prácticas profesionales en empresas que trabajan bajo el alero del comercio justo, como una forma de conocer la aplicación de estándares éticos a la actividad comercial.