AUTONÓMA FIRMA CONVENIO CON FUNDACIÓN HERMANAS DEL BUEN SAMARITANO DE MOLINA

 

La Universidad Autónoma de Chile representada por el vicerrector de esta casa de estudios en Talca, Dr. Juan Tosso Torres,  ha firmado un importante convenio de cooperación mutua con la conocida Congregación de Hermanas del Buen Samaritano, bajo la tutoría de la Madre Irene García de Prado.

 “Este convenio tiene como principal objetivo buscar la forma en que la universidad pueda contribuir a una obra tan maravillosa y extraordinaria, de personas que realmente a uno lo deslumbran por su bondad. Hay  alrededor de 300 personas que viven permanentemente ahí y cuando uno ve el cariño, el amor  y el cuidado con que son tratadas nace la necesidad imperiosa de aportar, de ser parte de un proyecto tan altruista. De esta manera el  campo clínico se convierte  sólo un medio y no el fin de este acuerdo. La idea es cambiar el paradigma, ver  a la congregación como una  realidad concreta traducida en un verdadero aporte social, en que cual podemos hacer un apoyo importante a través de las distintas carreras que imparte la Autónoma”, señaló el Dr. Juan Tosso Torres, vicerrector de la UA en Talca.

 Esta fundación se encuentra en la ciudad de Molina y tiene como fin brindarle atención a enfermos terminales, pobres, desvalidos y aquellos que nadie quiere o puede cuidar, principalmente,  personas de la tercera edad.

 “Estoy encantada de la vida porque  cuando más ayuda haya mejor,  creo que al venir para acá los niños van a aprender muchas cosas, además vamos a estar más amparadas porque tenemos siempre gente que nos ayuda. Así que para nosotras es una bendición contar con el apoyo de la Universidad Autónoma de Chile”, señaló la Madre Irene

 La gestora de este hermoso proyecto, es la religiosa  Domnina Irene García de Prado, conocida por todos sencillamente como la “Madre Irene”, de trato amable y cálido, es la encargada de cada detalle que convierte a esta casa de acogida en un lugar tan especial.

 Oriunda de España sintió el llamado de Dios  desde sus primeros años de vida, en efecto, a los 15 ya se había consagrado a la vida religiosa.  Unos años más tarde, estudió enfermería en la Universidad Complutense de Madrid, finalmente fue destinada al Sanatorio Bilbaíno donde ejerció por más de 14 años cargos administrativos y directivos.

Profesando una honda admiración por la Madre Teresa de Calcuta, quiso unirse a su obra, sin embargo, su Madre Superiora decidió mandarla a Chile para que conociera la pobreza desde cerca. Es así como en 1970, con 43 años, llega a la Ciudad de Talca donde instaló pequeños policlínicos y el conocido consultorio en la calle cuatro oriente a una cuadra de la Alameda, donde atendió a enfermos y todo tipo de necesitados por  siete años.

Posteriormente en 1978 se instala en Molina, para luego transformarse en lo que hoy conocemos como Congregación del Buen Samaritano. Esta iniciativa fue impulsada por Monseñor Carlos González, quien en diciembre del mismo año logra que sean reconocidas como una Nueva Congregación de la  Santa Madre Iglesia.

 En la actualidad la fundación atiende a más de 320 personas, contando con 24 religiosas, auxiliares, paramédicos, kinesiólogos, médicos, voluntarios, mecánicos, carpinteros, cocineros y encargados de lavandería. Y es que en pocas palabras es un pequeño hospital donde el cariño y el amor por el cuidado del prójimo inundan cada pasillo del lugar. La dignidad es rescatada desde lo más profundo, no importa quienes son, de dónde vienen, sólo importa que es una persona que necesita cuidados y afecto.

En este sentido la Universidad Autónoma ha adquirido un fuerte compromiso con la Congregación de Hermanas del Buen Samaritano, el que no sólo representa un espacio de cooperación mutua, sino que además la responsabilidad de mantener el espíritu de la fundación a través de los alumnos de esta casa de estudios, los que no sólo aprenderán lo inherente a sus carreras, sino que fortalecerán el sentido de Responsabilidad Social que caracteriza a los egresados de esta Universidad.

Es  muy relevante el acuerdo que hemos firmado en esta institución, la que presta un gran servicio a la comunidad, ya que acoge a personas que están prácticamente solas en la vida tanto adultos, como jóvenes discapacitados. Por lo tanto, que podamos colaborar en el cuidado y atención de estos pacientes a través de nuestros alumnos  del área de la salud, tanto en Talca como en Santiago, es altamente gratificante, es parte de nuestra labor social  y nos permite vincularnos con el medio, el cual es un eje importante de nuestra misión”, agregó  Guillermo  Schaffeld Graniffo, Vicerrector de sede Santiago,  Universidad Autónoma de Chile.