El ser humano es un mamífero y como tal desde que nace necesita de la leche materna para sobrevivir junto con los cuidados de quienes lo rodean. Paradójicamente el hombre es la única especie que ha tratado de remplazar esta función disminuyendo los beneficios y aumentando los riesgo del niño de contraer enfermedades e, incluso, morir.
Amamantar es una característica inherente a nuestro género, de hecho, ya en los albores de las culturas milenarias existían investigaciones que proponían edades óptimas para el llamado destete.
Por ejemplo, en Mesopotamia alrededor del año 1000 AC, según escritos de los sumerios, se hablaba de que la lactancia materna debía durar hasta los 2 años de edad del infante. Los Hebreos (536 AC) proponían los 3 años como el tiempo adecuado para el destete, mientras que el propio Koran establece para los islámicos un mínimo de dos años. Quizás este último dato, nos hace tomar conciencia de cuán importante es este tópico en nuestras vidas, al punto que la religión se mezcla con la ciencia. Por su parte, de acuerdo a registros de periódicos populares, América Colonial sólo dictaminaba el primer año de vida como fundamental para recibir el alimento directo desde la madre.
En la actualidad, sabemos que la lactancia materna exclusiva (LME) es esencial, al menos hasta los seis meses de vida del niño. Sin embargo, existen variados factores que han hecho disminuir este periodo, lo que resulta preocupante para los expertos del área de la salud.
Haciendo caso a este llamado la Universidad Autónoma de Chile, Talca, a través de la carrera de Obstetricia y Puericultura, desarrolló un curso sobre Lactancia Materna para profesionales vinculados con el tema.
“Queremos actualizar conocimientos en el proceso del amamantamiento y en la vinculación perinatal, esto para mejorar los indicadores de lactancia materna que en nuestra región, especialmente, están muy bajos. Estamos en cifras cercanas al 50% de prevalencia y al llegar al sexto mes esto también baja. Lo ideal es una lactancia exclusiva hasta el sexto mes. Los beneficios son múltiples, están agrupados en distintas áreas como la psicológica, biológica, económica y social .Además, nuestra carrera forma monitores especialistas en lactancia materna y a través de ellos realizamos actividades que involucran al resto de los estudiantes y la comunidad” agregó Lucila Cerda, directora de carrera de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Autónoma de Chile, Talca.
En esta oportunidad los asistentes tuvieron la posibilidad de escuchar una charla dictada por la docente de la Universidad de Concepción y matrona especialista en puericultura, Cristina Ferrada, quien manifestó la importancia de crear vínculos de apego con los hijos. Incluso, desde antes que éstos nazcan, teniendo en cuenta que el amamantar es el más poderoso lazo para generar apego entre el lactante y su madre.
“Se ha reconocido hoy, a raíz de diversas investigaciones, que la relación madre e hijo se establece desde antes de que la mujer decida embarazarse, tiene que ver con las expectativas, con la programación de tener o no tener hijos y en qué momento tenerlos.
El padre y la madre deben estar en la misma sintonía y, entonces, vivir ese proceso con un total deseo de tener ese hijo. Eso hace una diferencia, incluso, en la futura personalidad del recién nacido. No es lo mismo un hijo de sorpresa o uno no deseado, que uno muy esperado.
Por otra parte, el feto desde muy pequeño está enviando señales a la madre en un ámbito biológico que incluso puede modificar el cerebro materno. La madre se comunica con su hijo desde el momento de la anidación. Entonces va preparando a esta mujer y a través de ella, en diálogo con la pareja, para tener este vinculo que se va desarrollando paulatinamente. Esto se basa en estudios moleculares, se ha visto que cuando la mórula, nombre recibe cuando se está recién formando el cigoto, envía señales a la madre para que ésta reconozca que no es un objeto extraño, porque como tal podría ser eliminado. Ya que este cigoto está formado por 50% de células maternas y 50% paternas, estas últimas son extrañas al organismo, por lo que envía señales biológicas para bajar el sistema inmunitario materno y éste lo reconozca como parte de y no destruya” señaló Ferrada.
Beneficios de la Lactancia Materna
Variados y reconocidos son los estudios que aseveran los beneficios de la lactancia materna exclusiva, versus la lactancia mixta o sustitutiva. Por ejemplo, quienes han recibido la leche directamente de su madre muestran un crecimiento superior en talla y peso a aquellos que han sido alimentados artificialmente.
La madre pasa al niño, nutrientes, enzimas, hormonas y defensas. Además, ayuda al perfeccionamiento neurológico del lactante, favorece el desarrollo intelectual y la agudeza visual del niño. Vale decir, presentan un mejor desarrollo psicomotor, mejor capacidad de aprendizaje y un coeficiente intelectual significativamente mayor a quienes no recibieron la LME. Llegando a existir siete puntos de diferencia.
Entre otros beneficios, protege la salud del niño, estimula un adecuado desarrollo maxilofacial, previene las caries, ahorro del presupuesto familiar, beneficia la salud de la mujer disminuyendo el riesgo de la hemorragia postparto, de cáncer de ovario, de endometrio y mamario. Sumado al aumento de intervalos entre embarazos.
María Soledad Molina T.
Periodista