PLAN NACIONAL DE FOMENTO A LA LECTURA FUE PRESENTADO EN LA AUTONOMA

La mayoría de nosotros comienza a leer cerca de los seis años, anterior a eso no estamos preparados para decodificar, pero si para interpretar imágenes y sonidos; por lo tanto, la lectura debiera ser incentivada desde la más temprana edad cercana a los 3 años. Sin embrago, una  vez que comenzamos a conocer las letras, las sílabas, las palabras, las oraciones y, finalmente, el texto somos capaces de descubrir un mundo nuevo en el cual la imaginación se transforma en la principal protagonista.

 Tanto el sistema educacional como la familia son los responsables de incentivar en el pequeño el hábito de la lectura, porque leer no es un acto natural como hablar o escuchar, sino una costumbre adquirida, pero ésta no debe ser impuesta, sino más bien debe constituir un placer que alimente el espíritu.

En este sentido  una investigación realizada por Cerlac-Unesco para medir los hábitos de lectura en seis países de Latinoamérica, revela  después de los argentinos (70%), los chilenos son los que más libros leen en la región: un 51% dice hacerlo  con un promedio de 5,4 libros al año  per Cápita.  Sin embargo, esta cifra tan auspiciosa tiene su lado B y es que dentro de este porcentaje sólo el  7% lo hace por entretenerse, mientras que, el resto lo hace por obligaciones de tipo educacionales o laborales.

Consciente de esta preocupante situación nuestro gobierno viene implementando hace un par de años, diversas medidas para revertir este sombrío panorama. En este marco la Universidad Autónoma de Chile, Talca y el Departamento Provincial de Educación han querido dar a conocer la comunidad el nuevo plan para aumentar la cifra de lectores, actuando desde los primeros años de vida.

 “Los expertos han descubierto que los niños necesitan empezar el trabajo de apresto, de preparación para aprender a leer y a escribir desde muy pequeños, desde la pre básica.  Una forma muy efectiva y fundamental es que les lean cuentos para que se vayan familiarizando con la lectura para cuando llegué el momento de aprender a leer lo hagan mejor  porque  su imaginación y su capacidad de comprender  el lenguaje se habrán desarrollado permanentemente”, señaló Irene Albornoz Sateler, Directora del Consejo Regional de la Cultura y las Artes (CRCA) del Maule.

Esta nueva acción implementada a nivel nacional se conoce como PNFL, Plan Nacional de Fomento a la Lectura  donde la idea es aumentar los
porcentajes de lectores  a través de la implementación de Bibliotecas de Aula en colegios subvencionados. La idea es que  este nuevo espacio denominado  Centro de Estudios de Aprendizaje (CRA) los alumnos puedan sentirse en plena libertad de utilizar el material ahí dispuesto.

En este aspecto nuestra universidad cuenta con algo muy similar a lo descrito en la exposición, la Biblioteca Abierta, la que no sólo está a disposición de los estudiantes, sino que de toda la comunidad. Lo que nos permite una vez mantener una estrecha vinculación con el medio.

“Claramente esta es una muestra más del compromiso de la Universidad Autónoma de Chile por generar espacios que permitan crear una discusión abierta entorno  a la importancia que tiene la lectura en edad inicial. Para efectos de favorecer el desarrollo integral de las personas, la estimulación, la creatividad y  la generación de aprendizajes significativos. Por otra parte, la biblioteca de nuestra casa de estudios está abierta a la comunidad, en ese sentido la carrera de Educación Parvularia y Pedagogía General Básica han realizado algunas instancias de acercamiento, invitando a colegios y jardines de Talca a disfrutar de los beneficios de nuestras instalaciones” destacó el Decano de la Facultad de Educación de la UA, Dr. Pedro Rosales Villarroel.

CRA:
LA NUEVA FORMA DE APRENDER

Estos nuevos Centros de Recursos de Aprendizaje vienen a remplazar a las antiguas bibliotecas en donde la interactividad no era parte del sistema.

Hoy, con esta nueva implementación se busca lograr una mayor integración de los niños y alumnos hacia el mundo de la lectura. Sumado a esto, estos centros deben contar con herramientas como impresiones digitales,  casetes, videos, internet, música, poesía, diarios, revistas y cartografías.

El objetivo principal de PNFL es acompañar a los lectores en cada etapa de su vida. La trayectoria lectora, vale decir, desde la infancia hasta
la tercera edad  comienza con el proceso de descubrimiento del mundo letrado , en el que se cultiva el apego a los textos y el mundo de las letras y continúa con la práctica autónoma e independiente.

Como fin último, promover la formación de una sociedad en la que se valore la lectura como un instrumento que permite a las personas
mejorar  su nivel educativo, desarrollar la actividad, sensibilidad y pensamiento critico. Además de democratizar  y garantizar el acceso a la lectura de todos habitantes del país.

  “Pensamos desde el Ministerio de Educación que muy importante que cada escuela y cada liceo, tenga buena biblioteca escolar como un Centro de  Estudios para el Aprendizaje, es decir, que el niño se sienta acogido; que  tenga lindos materiales; que los profesores planifiquen en sus horas de clases el tema de la investigación.  Este último punto es muy importante porque a través de ésta el niño se va abriendo hacia mundo de la curiosidad.

Lo esencial es que la familia apoye el tema de la lectura, que haya espacio en el  hogar donde el  niño pueda leer y que alguien incentive este hábito mediante la lectura diaria. Gabriela  Mistral nos dice que la lectura no cumple placer si no es realmente un hábito” Agregó Constanza Mekis Martínez  Coordinadora Nacional CRA.