Día Mundial contra el trabajo infantil: un problema oculto, pero real de la sociedad chilena

La Directora de la carrera de Trabajo Social en Santiago, Mahia Saracostti, se refirió a esta problemática que afecta a más de 240 millones de niños y niñas menores de 18 años, y que en Chile usualmente se desconoce.

“Muchos niños y niñas chilenos tienen dificultades para desarrollarse de manera integral y desplegar al máximo sus talentos debido a una incorporación temprana al mundo laboral. Constantemente se vulneran derechos tales como el descanso, recreación, educación e integridad física. Otros niños, en situaciones laborales más extremas, podrían incluso quedar discapacitados o morir por encontrarse ocupados en las peores formas de trabajo infantil. Así, la erradicación del trabajo infantil se constituye en un importante desafío en nuestro país”, destacó la académica.

-¿Es difícil detectar casos de trabajo infantil en nuestra sociedad?

El trabajo infantil a veces es un fenómeno oculto o invisible, ya sea porque los niños y niñas trabajan en ocupaciones informales o clandestinas. En Chile, de acuerdo a las últimas cifras disponibles de la Encuesta Nacional de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (NNA), existen alrededor de 240 mil casos de personas entre 5 y 17 años que realizan cualquier tipo de trabajo. De este total, 196 mil laboran para el mercado, de los cuales más de 100 mil realizan actividades consideradas inaceptables.

-¿Qué tipos de trabajo ejecutan estos niños y jóvenes?

Quienes se encuentran en zonas urbanas suelen realizar actividades de empaquetadores de mercadería en los supermercados, trabajos en las calles, comercio callejero ambulante y trabajos domésticos, mientras que en los contextos rurales se encuentran trabajando en las temporadas de verano y de cosecha.

-¿Qué tipo de soluciones se podrían aplicar para erradicar esta problemática?

Los menores que trabajan en Chile provienen de familias principalmente constituidas por madres jefas de hogar, con baja escolaridad, altos niveles de hacinamiento y abandono por parte de alguno de los padres. Son grupos familiares multi-problemáticos, donde junto al trabajo infantil existen otros problemas sociales, entre ellos, el alcoholismo, la drogadicción y la violencia intrafamiliar. La anterior hace necesario la promoción de políticas públicas que potencien la coordinación intersectorial de varios ministerios y servicios públicos a nivel nacional y comunal, de manera de potenciar respuestas integrales al tema del trabajo infantil. Este es un problema que indudablemente existe en nuestra sociedad.

Intervención temprana: clave en la formación de estudiantes de escasos recursos 

Hace pocas semanas nuestra Directora de la Carrera de Trabajo Social en Santiago, Mahia Saracostti, presentó una investigación titulada “Modelo de Intervención Biopsicosocial (MIB) en la Escuela: Gestión Operativa, Técnica y de Evaluación Continua. Alianza Familia – Escuela – Comunidad”.

La investigación, apoyada por el Fondef y en la que participa un equipo multidisciplinario de diversas universidades, se centra en un modelo de intervención a nivel social, educativo y familiar que promete convertirse en una alternativa concreta al desarrollo de escolares de escasos recursos. Este proyecto nace en relación a la necesidad de mejorar la calidad en la educación y en permitir que los niños de nuestro país no se alejen de sus escuelas y terminen con éxito su educación primaria. Para eso, Mahia postula la necesidad de una alianza “familia, escuela, comunidad”, de donde los menores obtienen factores protectores que les permiten seguir estudiando a pesar de las condiciones adversas que puedan existir en sus entornos (violencia intrafamiliar, drogas, familias, etc.).

Los cuatro pilares en los que se basa el proyecto son:

- La revisión del sustento legal de las políticas públicas dirigidas a la protección de menores en edad escolar.

- Intervención temprana en escolares con el fin de prever y corregir conductas antisociales.

- El desarrollo de la escuela como un ecosistema orientado a la educación de los derechos humanos  y de los deberes ciudadanos.

- Desarrollo integral: formación de vínculos entre escuela, familia y comunidad.