25 enero, 2017

Más de 50 mil hectáreas de bosques, matorrales y pastizales han consumido varios de los incendios forestales que se han desatado en la Región del Maule, generando no sólo un daño económico y ambiental de proporciones, sino que también amenazado a poblados y centros urbanos que han debido ser evacuados ante la imposibilidad de detener el fuego.

La emergencia obliga a concentrar los esfuerzos en controlar y extinguir estos siniestros que se han visto potenciados por las condiciones climáticas: altas temperaturas y fuertes vientos han posibilitado la ocurrencia y propagación del fuego, ello unido a la mano del hombre y la poca prevención de situaciones que hacen más fácil el inicio de incendios de esta naturaleza.

Sin embargo, también ya se comienza a visualizar el daño que el fuego está causando, considerando la superficie quemada, la aptitud económica de esos terrenos y el valor ambiental de los mismos.

En este sentido, la académica de la Universidad Autónoma de Chile, Dra. Ana María Cabello, señaló que estos incendios forestales tendrán una repercusión importante en materia económica, considerando que muchos terrenos afectados son plantaciones de pino y eucalipto. “Hay un impacto económico que se genera en toda la región, porque hay que pensar que la dinámica de la actividad forestal es de redes y temporal, por lo tanto, hay mucha gente que trabaja en floreo, en corta, en chipeo, en traslado y si no hay materia prima, toda esta gente se queda sin trabajo”, sostuvo.

Pero la experta aseguró que el gran daño es en materia ambiental, calificándolo como un “impacto global”, considerando que el suelo pierde la poca materia orgánica que ha adquirido. Cabello subrayó que aun cuando las plantaciones de pino y eucalipto tienen un suelo muy pobre, podría darse la situación que se estén quemando los renovales de roble y coigüe que se había ido logrando rescatar en la región. “Al perderse esto, la vegetación nativa, se pierde el ecosistema completo, las aves, la fauna y microfauna. Consideramos que con estos incendios de la Región de O’Higgins al sur estamos perdiendo todo lo poco de nativo que nos iba quedando en la Cordillera de la Costa, y asociado a ello todo lo que era flora y fauna, por lo tanto, va a costar mucho recuperarse de esto”, planteó.

EDUCACIÓN Y GESTIÓN

La Dra. en Geografía dijo además que hay dos temas que quedan en evidencia con esta catástrofe. Uno es la falta de educación de la población, evidenciado en la poca preocupación por la limpieza de los espacios y la nula conciencia en el manejo de algunas situaciones, y lo segundo es la mala gestión en la prevención de la emergencia, traducido en poca infraestructura y capacitación. “Chile ha sufrido incendios forestales importantes por más de una década y debió el país convertirse en un país más preparado, por ejemplo, capacitando a las Fuerzas Armadas en riesgos naturales y antrópicos, mejorando los materiales de apoyo en el combate de incendios e invirtiendo en tecnología”, apuntó la académica.

“¿Cómo nos vamos a recuperar de estas pérdidas? Esto generará un grave problema económico para el país en los próximos cinco años, sin contar el daño ambiental que es irreversible, irrecuperable”, finalizó Cabello.