21 agosto, 2017

La causa principal de discapacidad neurológica en adultos jóvenes es la Esclerosis Múltiple, una enfermedad crónica, inflamatoria y degenerativa que afecta al Sistema Nervioso Central. Suele aparecer entre los 20 y 40 años de edad en más mujeres que hombres, en una relación de 2:1, provocando alteraciones de la vista, debilidad muscular, problemas de coordinación y equilibrio, e incluso problemas con el pensamiento y la memoria.

Por razones que aún se desconocen, el sistema inmune ataca la mielina, una sustancia compuesta de proteínas y grasas que recubre y protege los nervios a nivel de cerebro y médula espinal, y que favorece el recorrido de los impulsos nerviosos, generando trastornos neurológicos crecientes. En Chile, se estima una tasa de 10 a 14 por cada 100 mil habitantes, es decir, alrededor de 2.300 casos que desde el año 2010 cuentan con cobertura AUGE.

El Dr. Fernando Ortiz, docente investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Chile acaba de retornar de Francia, donde estuvo abocado durante los últimos seis años a trabajar en la regeneración de la mielina en el laboratorio de la Dra. María Cecilia Angulo. Ahora lo hará en su propio laboratorio, que debe reinstalar en el Centro Integrado de Salud ubicado en El Llano Subercaseaux.

“Fue una experiencia muy enriquecedora. Ella es una experta electrofisióloga que ha dedicado los últimos 20 años de su carrera al estudio de las células gliales (tipo celular no-neuronal del sistema nervioso)”, destacó el Doctor en Ciencias Fisiológicas de la U. Católica de Chile, quien precisó que a través de dicha especialidad se estudian las propiedades eléctricas de las células y los tejidos, combinando el análisis de las propiedades biológicas de los sistemas con modelos físicos y matemáticos básicos. Ver reportaje Las Últimas Noticias

Explicó que la idea de regenerar mielina proviene de la propia naturaleza. “Se sabe que en condiciones fisiológicas normales existe formación y remodelación de la mielina en el sistema nervioso central. Así pues, nos pareció plausible -a nosotros y a otros grupos- la idea de manipular el sistema (de diferentes formas) para regenerar mielina en condiciones patológicas”.

Añadió que “en enfermedades como la Esclerosis Múltiple la falta de mielina es una primera condición que es seguida por degeneración de la neurona. Así mismo, otras enfermedades del sistema nervioso central, como la Neuromielitis Óptica o la Esclerosis Amiotrófica Lateral, y otras del sistema periférico, como la enfermedad de Charcot–Marie–Tooth, tienen componentes patológicos asociados a la pérdida de mielina”.

El Dr. Ortiz recordó que desde 2011 desarrolla una línea de investigación dedicada a estudiar los mecanismos de formación y reparación de mielina. “Hasta ahora he estado enfocado en la interacción entre la neurona y las células formadoras de mielina del sistema nervioso central, llamadas oligodendrocitos, explica, precisando que “actualmente, estoy trabajando en un nuevo proyecto financiado por FONDECYT (Iniciación 2016), donde la idea central es esclarecer la contribución de otro tipo celular, los astrocitos, a la reparación de mielina”.

Con los equipos operativos a partir de diciembre, el investigador espera realizar pruebas de electrofisiología clásica y desarrollar métodos de última generación que combinan la expresión de proteínas sensibles a la luz -técnica conocida con el nombre genérico de ‘optogenética’- en células del sistema nervioso, con el objetivo de “activar” dichas células. “De esa manera podremos ver las consecuencias de su activación e inactivación en el proceso de remielinización”, puntualizó.

Destacó que “existe una pequeña comunidad dedicada directa o indirectamente a la formación y reparación de la mielina, así como a la regeneración axonal”. Por ejemplo, los laboratorios de investigación de los doctores Francisco Rivera (UACh), Felipe Court (UMayor), Claudio Hetz (UChile) o Andrés Couve (UChile), por mencionar algunos. En la región destaca la investigación de la doctora Laura Pasquini (Universidad de Buenos Aires). Y a nivel mundial, los grupos más fuertes se encuentran en el Reino Unido, Estados Unidos y Francia.