6 diciembre, 2017

El Dr. Fernando Monckeberg  Barros, fundador del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, profesor emérito de esa casa de estudios y Premio Nacional de Ciencias, se reunió con la comunidad académica de la Universidad Autónoma de Chile y miembros de la comunidad para exponer sobre uno de los problemas de salud pública más complejos de la sociedad actual como es la obesidad.

Reconocido por su aporte en la erradicación de la desnutrición en Chile, a través de la labor que realizó el INTA, el Dr. Monckeberg dictó la conferencia “De la desnutrición a la obesidad en Chile”, oportunidad en que hizo una revisión de estas problemáticas, aclarando en todo caso que no se trata de una secuencia porque ambas obedecen a causas y estados completamente distintos.

Allí recordó que Chile tuvo una política exitosa en la solución de la desnutrición gracias a una estrategia de largo plazo y precisó que la obesidad es un problema mundial. “No hay razón para pensar que hay un paso de una a otra, sino que son situaciones independientes que son las consecuencias de los cambios sociales, económicos y culturales que el país ha tenido en estos últimos decenios”, indicó el médico.

Monckeberg sostuvo que la obesidad es hoy el problema de salud más importante porque se han ido estableciendo conexiones y dependencias con otras enfermedades crónicas del adulto, como la hipertensión, los accidentes vasculares, los infartos cardíacos, la diabetes y algunos tipos de cáncer. “La obesidad es un problema distinto, porque, primero, falta mucho por conocer, y segundo, cualquiera que sea el programa para abordarla va a necesitar del compromiso individual de las personas, y eso no es fácil de obtener en una sociedad compleja como es la sociedad de hoy. De modo que mi pronóstico es que va a pasar mucho tiempo todavía antes que nos demos cuenta de que el problema es grave y de que cada uno de los chilenos comience a pensar de que está poniendo en riesgo su calidad de vida y que tome cada uno su decisión”, subrayó.

En este contexto, el investigador dijo que, respecto de las políticas públicas, como los programas de salud o la Ley de Etiquetado, habrá que esperar para ver si tienen alguna incidencia positiva en este tema. “Las soluciones tienen que dar sus frutos en el mejor de los casos en un tiempo largo de intervención, probablemente, diría más de una generación, hasta que nos demos cuenta que cada uno de los chilenos tiene que ser responsable de lo que va a sucederle más adelante. Cuando la obesidad comienza en los primeros años de vida, lo probable es que continúe y que complique toda la etapa de adulto de una persona. Estamos ante una disyuntiva que no es fácil de solucionar y que la veo más compleja de prever o corregir que la desnutrición”, argumentó Monckeberg.