6 diciembre, 2017

El director académico de la Universidad Autónoma de Chile, Jaime Torrealba y el vicerrector en Temuco, Emilio Guerra, encabezaron la ceremonia de certificación de los 120 jóvenes que este año cumplieron funciones de ayudantes y tutores para sus compañeros.

Una actividad solemne en la que los jóvenes agradecieron a la universidad por la preparación que les entregó, al tiempo que la casa de estudios les agradeció el esfuerzo realizado para ayudar a los compañeros que requirieron apoyo adicional para optimizar su proceso de enseñanza aprendizaje.

En la ocasión, Jaime Torrealba, destacó que si bien esta labor existe en la Autónoma hace casi 10 años, hace dos se perfeccionó y formalizó con la creación de una Escuela de Tutores y Ayudantes, inserta en el Sistema Académico de Apoyo Complementario a estudiantes.

“Antes los jóvenes actuaban desde el entusiasmo y el interés por ayudar a los muchachos. Los más antiguos ayudaban en la medida de lo posible. Ahora, la Escuela de Tutores tiene como base entregar a estos alumnos -que por lo general son de segundo hacia arriba y más específicamente de los últimos años-, herramientas pedagógicas y psicopedagógicas. Son sólo herramientas, no es una formación acabada, pero al menos conocen algunas metodologías de trabajo para alumnos que requieren apoyo, para un aprendizaje más complejo, como es en la universidad”, puntualizó.

En este contexto, relevó que tutor o ayudante se prepara en un proceso que potencia la  formación integral del alumno.

Sobre el impacto que tiene el SAAC en los alumnos, la autoridad académica señaló que en educación es difícil aislar las variables y ver cómo una de ellas incide o no en la  mayor tasa de aprobación o reprobación. “La única  medida que tenemos y que nos da cierto grado de certidumbre, es que el 85% de los alumnos que van a más de 10 sesiones -de las 14 semanas que funciona la  tutoría- aprueba el 90% de sus asignaturas”, enfatizó.